Tinola filipina de pollo, jengibre, papaya verde y hojas verdes

Tinola filipina de pollo con jengibre, chayote y espinacas

Ingredientes

  • 700 g de contramuslos de pollo con hueso y sin piel
  • 1,5 l de agua
  • 150 g de cebolla en gajos
  • 4 dientes de ajo picados
  • 40 g de jengibre fresco en láminas
  • 300 g de chayote o papaya verde pelada, en trozos
  • 150 g de hojas de moringa o espinacas
  • 15 ml de aceite
  • 15 ml de salsa de pescado
  • Pimienta negra al gusto
  • Chile, opcional

Preparación

  1. Calienta el aceite en una olla. Sofríe el jengibre, la cebolla y el ajo durante 3–4 minutos.
  2. Añade el pollo y dóralo ligeramente. Incorpora la salsa de pescado y la pimienta; remueve.
  3. Vierte el agua, lleva a ebullición y cocina a fuego suave. Comprueba la parte más gruesa de cada pieza con un termómetro limpio, sin tocar el hueso: debe alcanzar 75 °C durante 30 segundos.
  4. Añade el chayote o la papaya verde y cocina hasta que esté tierno, unos 8–12 minutos.
  5. Incorpora las hojas verdes al final y cocina 1–2 minutos. Prueba la sazón y sirve caliente. Puedes acompañar con arroz; no está incluido en la estimación nutricional.

Información nutricional

Estimación por ración (¼ de la olla, sin arroz): 230 kcal; proteínas 26,8 g; hidratos de carbono 11,2 g; grasas 8,8 g; fibra 3 g; azúcares 3,3 g; grasas saturadas 1,9 g; sodio 425 mg (sal equivalente 1,06 g). Cálculo orientativo a partir de valores genéricos de USDA FoodData Central: se han contado chayote, espinacas y unos 490 g de carne comestible a partir de 700 g de pollo con hueso. La salsa de pescado puede variar mucho en sal; esta estimación no es un análisis de laboratorio y no incluye el arroz.

Alérgenos

Contiene pescado por la salsa de pescado. Comprueba la etiqueta de la marca que utilices y sus posibles advertencias de trazas. Puede contener otros alérgenos según el producto y la contaminación cruzada.

Conservación segura

Mantén el pollo crudo separado de los alimentos listos para comer y lávate las manos y los utensilios después de manipularlo. Refrigera las sobras cuanto antes, dentro de 1–2 horas, y consúmelas en un máximo de 48 horas. Recalienta una sola vez hasta que estén humeantes por completo.