Albóndigas de pavo en salsa de tomate

Alta en proteína · Diabetes · Batch cooking · 50 minutos · 4 raciones · Dificultad: Media

Cazuela de albóndigas de pavo en salsa de tomate con perejil

Foto: Peachyeung316 · CC BY-SA 4.0 · vía Wikimedia Commons

Preparación20 minutos
Cocción30 minutos
Total50 minutos
Raciones4 raciones

La albóndiga tradicional lleva pan rallado o miga de pan remojada en leche, y lleva harina para enharinarlas antes de freír. Entre las dos cosas se van unos quince gramos de hidratos por ración, que en una albóndiga de pavo pensada para maximizar la proteína no tienen mucho sentido.

Quitar el pan plantea un problema real: es lo que da jugosidad a una carne magra como el pavo. Esta receta lo resuelve con calabacín rallado y escurrido, que aporta humedad sin apenas hidratos, y con un punto de cocción corto en la salsa. El resultado son albóndigas que no se desmoronan, con treinta y dos gramos de proteína por ración.

Por ración

330kcal
32 gproteína
10 ghidratos
17 ggrasa
3 gfibra
1raciones de HC

Por qué esta receta funciona

La carne picada de pavo ronda los 20 gramos de proteína y 8 de grasa por cada 100 g, frente a los 17 de proteína y 20 de grasa de una picada mixta de cerdo y ternera. Eso permite subir la proteína del plato sin disparar las calorías.

El calabacín rallado cumple la función del pan mojado: retiene agua dentro de la albóndiga durante la cocción. La diferencia es que 150 gramos de calabacín aportan unos 3 gramos de hidratos en total, frente a los 40 o 50 que aportaría el pan.

Cocinar las albóndigas dentro de la salsa en lugar de freírlas hasta hacerlas del todo evita el segundo problema de la carne magra. Se sellan brevemente para que tengan color y se terminan en el tomate, donde la humedad las protege.

Ingredientes

Sobre los ingredientes

La carne picada de pavo y su grasa

Pide en la carnicería que te piquen contramuslo de pavo y no solo pechuga: la pechuga picada sola da albóndigas secas y con textura de serrín. Una mezcla con algo de contramuslo aporta la grasa mínima necesaria. Si solo encuentras pechuga picada, añade una cucharada más de aceite a la mezcla.

El calabacín: rallar y escurrir

Rallado grueso y escurrido con las manos o con un paño. Si no lo escurres, la mezcla queda tan húmeda que no se pueden formar las bolas. Si lo escurres demasiado, pierdes el efecto que buscas. El punto es cuando ya no chorrea pero sigue húmedo al tacto.

Sin pan rallado: cómo compensar la textura

El huevo liga y el calabacín hidrata. Si al formarlas ves que la mezcla se deshace, mete el bol en la nevera treinta minutos: la grasa se solidifica y la masa se vuelve manejable. Es más eficaz que añadir pan.

El tomate triturado natural

Seiscientos gramos parecen muchos, pero reducen bastante durante la cocción. Un tomate triturado sin azúcar añadido y un sofrito propio dan una salsa con unos 10 gramos de hidratos por ración, frente a los 16 o 18 de una salsa de tomate frito comercial.

Paso a paso

  1. Ralla el calabacín con piel y escúrrelo bien con las manos.
  2. En un bol grande, mezcla la carne picada con el calabacín, el huevo, dos dientes de ajo picados muy finos, el perejil, el comino, sal y pimienta.
  3. Mezcla con las manos sin amasar en exceso: lo justo para integrar. Amasar mucho compacta la carne y endurece las albóndigas.
  4. Tapa y deja reposar en la nevera treinta minutos. Este paso facilita mucho el formado.
  5. Mientras, haz la salsa: pocha la cebolla y el pimiento picados en dos cucharadas de aceite diez minutos a fuego medio-bajo.
  6. Añade el ajo restante picado, el orégano y el tomate triturado. Salpimienta y añade el laurel. Cocina quince minutos a fuego medio hasta que espese.
  7. Forma las albóndigas del tamaño de una nuez grande, unas 20 en total. Humedécete las manos para que no se peguen.
  8. Calienta la cucharada de aceite restante en una sartén a fuego medio-alto y sella las albóndigas por todos lados, unos tres minutos en total. No las hagas del todo.
  9. Pasa las albóndigas a la salsa.
  10. Cocina a fuego suave 12 minutos, moviendo la cazuela de vez en cuando para que no se peguen.
  11. Comprueba una partiéndola: debe estar cuajada por dentro pero jugosa. Rectifica de sal y sirve con perejil picado.

Errores que arruinan el plato

Amasar demasiado la mezcla

Trabajar mucho la carne picada desarrolla las proteínas musculares y da albóndigas densas y gomosas. Se mezcla lo justo para integrar los ingredientes.

No escurrir el calabacín

La mezcla queda líquida y es imposible formar bolas. Escúrrelo hasta que no chorree.

Freír las albóndigas del todo

Con carne magra, hacerlas completamente en la sartén las deja secas. Se sellan por fuera y se terminan en la salsa, que las mantiene húmedas.

Saltarse el reposo en nevera

Se puede, pero la masa estará pegajosa y las albóndigas saldrán irregulares. Media hora en frío cambia mucho la facilidad de formado.

Remover con cuchara dentro de la salsa

Las albóndigas se rompen. Se mueve la cazuela agarrándola por las asas, como con los guisos de legumbre.

Variantes

Con pollo o ternera

La picada de pollo funciona igual. La de ternera magra sube la grasa a unos 21 gramos por ración y da un sabor más rotundo.

Al horno

Selladas o crudas, veinte minutos a 190 grados, y después cinco minutos en la salsa. Se ahorra el sellado en sartén y quedan igual de bien.

Con salsa de almendras

Sustituye el tomate por un majado de almendra, ajo, azafrán y caldo. Baja los hidratos a unos 5 gramos por ración.

Vegetarianas, de lenteja

Con lenteja cocida y avena en lugar de carne. Cambia por completo los macros: menos proteína, más hidratos y más fibra.

Cómo conservarlo

Cuatro días en nevera y mejor al día siguiente, como casi todo lo que lleva salsa de tomate.

Se congelan perfectamente hasta tres meses, con salsa abundante. Es uno de los mejores platos para batch cooking: hacer el doble no cuesta más trabajo.

También se pueden congelar crudas, ya formadas y separadas en una bandeja. Después se pasan a una bolsa y se cocinan directamente desde congeladas, añadiendo cinco minutos en la salsa.

Con qué acompañarlo

Con verdura asada o salteada, la comida completa se queda en unos 15 gramos de hidratos.

Con pasta integral o arroz, cuenta los hidratos de la guarnición aparte: 70 gramos de pasta en crudo añaden unos 48 gramos por ración.

Un puré de coliflor recoge la salsa igual de bien que el de patata y aporta unos 15 gramos menos de hidratos.

Los macros, explicados

Diez gramos de hidratos por ración, una ración de intercambio, proceden íntegramente de la salsa de tomate y el sofrito. Las albóndigas en sí aportan menos de un gramo.

Treinta y dos gramos de proteína es la cifra que define el plato. Con pan rallado y menos carne, una albóndiga tradicional se quedaría en unos 22 gramos y subiría los hidratos a 25.

Los 17 gramos de grasa vienen de la carne de pavo y del aceite del sofrito. Con picada de pechuga pura bajarían a unos 12, aunque las albóndigas quedarían notablemente más secas.

ConceptoPor ración
Energía330 kcal
Hidratos de carbono10 g
Raciones de HC (10 g)1 ración
Azúcares8 g
Fibra3 g
Proteína32 g
Grasa total17 g
de la cual saturada4,5 g
Índice glucémico estimadoMuy bajo

Aviso. Los valores nutricionales son estimaciones calculadas a partir de las cantidades de esta receta y redondeadas: varían según la marca, el tamaño de las piezas y la forma de cocinar. No sustituyen las indicaciones de tu equipo sanitario ni la pauta de insulina o medicación que tengas establecida. Si cuentas raciones de hidratos, comprueba tú las cantidades que uses realmente.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mis albóndigas quedan secas?

Casi siempre por dos motivos: carne demasiado magra sin nada que aporte humedad, y exceso de cocción. El calabacín rallado resuelve lo primero; sellar y terminar en salsa, lo segundo.

¿Se pueden hacer sin huevo?

Sí, aunque ligan peor. Sustitúyelo por dos cucharadas de yogur griego o por una cucharada de semillas de lino molidas hidratadas en tres de agua durante diez minutos.

¿Cuánta carne picada por persona?

Ciento cincuenta gramos en crudo por ración es la medida de esta receta y es adecuada para un plato principal. Con guarnición contundente, 120 gramos bastan.

¿La carne picada de pavo es más sana que la de ternera?

Tiene menos grasa total y menos saturada, lo que en términos de perfil cardiovascular juega a su favor. La de ternera aporta más hierro hemo y vitamina B12. Ninguna es mala; variar es lo razonable.

¿Puedo congelarlas crudas?

Sí, y es muy práctico. Fórmalas, colócalas separadas en una bandeja, congélalas dos horas y después pásalas a una bolsa. Así no se pegan entre sí y puedes sacar las que necesites.

Cómo se ha elaborado este contenido

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