Crema de calabaza con jengibre

Diabetes · Para adelgazar · Vegetarianas · Sin gluten · Batch cooking · 55 minutos · 4 raciones · Dificultad: Fácil

Cuenco de crema de calabaza naranja con semillas de calabaza por encima

Foto: Kolforn (Kolforn) I'd appreciate if you could mail me ( · CC BY-SA 4.0 · vía Wikimedia Commons

Preparación15 minutos
Cocción40 minutos
Total55 minutos
Raciones4 raciones

Casi todas las recetas de crema de calabaza llevan patata y muchas llevan nata. La patata está para dar cuerpo y la nata para dar untuosidad, y ambas son innecesarias si se asa la calabaza en lugar de hervirla. Asada pierde agua y concentra su azúcar natural, de modo que espesa sola y sabe mucho más a calabaza.

El resultado son doce gramos de hidratos por ración en lugar de los veinte o veinticinco de una crema con patata, y una textura que no necesita lácteos. El jengibre y un toque de curry equilibran el dulzor de la calabaza, que es el otro problema habitual de estas cremas: sin contrapeso, resultan empalagosas.

Por ración

165kcal
4 gproteína
12 ghidratos
10 ggrasa
4 gfibra
1,2raciones de HC

Por qué esta receta funciona

La calabaza tiene fama de ser muy dulce y de disparar la glucosa, y conviene matizarlo. Su índice glucémico es relativamente alto, pero su carga glucémica —que tiene en cuenta la cantidad real de hidratos por ración— es baja, porque la calabaza es sobre todo agua: unos 7 gramos de hidratos por cada 100 g.

Eliminar la patata es lo que mantiene la cifra controlada. Una patata mediana en una crema para cuatro añade unos 8 gramos de hidratos por ración, lo que casi duplicaría el total de este plato. La calabaza asada cumple la misma función de espesante sin ese coste.

El asado, además de concentrar el sabor, aporta un matiz tostado que el hervido no da. Los bordes caramelizados de la calabaza al horno son lo que diferencia esta crema de una crema de calabaza corriente.

Ingredientes

Sobre los ingredientes

Qué calabaza comprar

La cacahuete o violín es la más adecuada: tiene la carne densa, poca semilla y un sabor equilibrado. La calabaza de invierno tipo potimarrón también funciona muy bien y no hace falta pelarla. Evita las calabazas grandes de pulpa fibrosa y acuosa, que dan cremas aguadas.

Pelarla sin sufrir

La calabaza cacahuete se pela mejor si la cortas primero por la mitad a lo largo, quitas las semillas y después pelas cada mitad con un pelador de verduras apoyándola sobre la superficie plana. Intentar pelarla entera y redonda es la vía rápida a un accidente.

El jengibre y su cantidad

Un trozo del tamaño de un pulgar, unos 20 gramos, es lo correcto para un litro de crema. Es el contrapunto que evita que la crema resulte dulzona. En menos cantidad no se nota; en mucha más, domina.

Las pipas de calabaza

No son decoración prescindible: aportan textura crujiente, grasa y proteína a una crema que por definición es blanda. Tuéstalas dos minutos en sartén sin aceite antes de usarlas.

Paso a paso

  1. Precalienta el horno a 200 °C.
  2. Corta la calabaza en dados de tres centímetros y la cebolla en cuartos. Pela la zanahoria y córtala en trozos gruesos.
  3. Extiende todo en una bandeja de horno, riega con dos cucharadas de aceite, salpimienta y remueve.
  4. Hornea treinta minutos, removiendo a mitad, hasta que la calabaza esté tierna y con los bordes dorados.
  5. En los últimos diez minutos, añade los dientes de ajo enteros con piel.
  6. Mientras, ralla el jengibre.
  7. Calienta la cucharada de aceite restante en una olla, añade el jengibre rallado, el curry y el comino y sofríe treinta segundos a fuego bajo.
  8. Añade la verdura asada —pelando los ajos, que salen como una pasta— y remueve.
  9. Vierte el caldo, lleva a ebullición y cuece cinco minutos.
  10. Tritura con batidora de mano hasta que quede completamente liso. Si quieres una textura de restaurante, pásala después por un colador fino.
  11. Rectifica de sal y pimienta. Si ha quedado espesa, añade caldo; si está fina, deja reducir unos minutos.
  12. Sirve con las pipas tostadas y un hilo de aceite crudo.

Errores que arruinan el plato

Hervir la calabaza en lugar de asarla

Hervida absorbe agua en lugar de perderla, y el resultado es una crema aguada y con poco sabor que pide patata o nata para compensar. El asado es el paso que hace innecesarios ambos.

Ponerle patata por costumbre

Si la calabaza está bien asada, no hace falta. La patata solo añade hidratos y diluye el sabor de la calabaza.

Pasarse de caldo

Es más fácil añadir que quitar. Empieza con 600 ml, tritura y añade el resto solo si hace falta. Una crema demasiado líquida solo se arregla reduciéndola al fuego, lo que lleva tiempo.

No equilibrar el dulzor

Una crema de calabaza sin ácido ni especias resulta empalagosa a partir de la tercera cucharada. El jengibre, el comino y un chorrito de limón al final son lo que la hacen comestible en cantidad.

Variantes

Con leche de coco

Cien mililitros de leche de coco ligera al final en lugar de parte del caldo. Añade unos 2 gramos de grasa por ración y la acerca al perfil tailandés.

Con manzana

Media manzana asada junto con la calabaza. Aporta acidez y aroma, y suma unos 3 gramos de hidratos por ración.

Con boniato

Sustituyendo 300 g de calabaza por boniato, la crema gana cuerpo y dulzor. Los hidratos suben de 12 a unos 20 gramos por ración, así que conviene contarlo.

Más proteica

Una cucharada de queso fresco batido o de yogur griego al servir suma 3 gramos de proteína y un contraste ácido que le va muy bien.

Cómo conservarlo

Cinco días en nevera en recipiente hermético. Espesa al enfriar; al recalentar, añade un poco de caldo.

Se congela perfectamente hasta tres meses y es de los platos que mejor soportan el congelador, porque ya está triturado. Congélala en raciones individuales.

Añade las pipas siempre al momento de servir: guardadas dentro de la crema se ablandan y pierden todo su interés.

Con qué acompañarlo

Como primer plato, antes de una proteína a la plancha, forma una comida completa y ligera.

Como plato único necesita proteína: un huevo duro picado, unas tiras de pavo o unos dados de queso fresco lo completan.

Con picatostes de pan integral queda muy bien, pero cuéntalos: 30 gramos de pan añaden unos 15 gramos de hidratos, más que toda la crema.

Los macros, explicados

Doce gramos de hidratos por ración, poco más de una ración de intercambio, es una cifra baja para una crema. La misma receta con patata rondaría los veinte.

Los 10 gramos de grasa proceden del aceite y de las pipas de calabaza. Si quieres bajar las calorías, las pipas son lo primero que puedes reducir, aunque el plato pierde textura.

Los 4 gramos de proteína son la debilidad de este plato, como de casi todas las cremas de verdura. Es el motivo por el que conviene tratarlo como primer plato y no como comida completa, salvo que le añadas una fuente proteica.

ConceptoPor ración
Energía165 kcal
Hidratos de carbono12 g
Raciones de HC (10 g)1,2 raciones
Azúcares8 g
Fibra4 g
Proteína4 g
Grasa total10 g
de la cual saturada1,5 g
Índice glucémico estimadoMedio-bajo

Aviso. Los valores nutricionales son estimaciones calculadas a partir de las cantidades de esta receta y redondeadas: varían según la marca, el tamaño de las piezas y la forma de cocinar. No sustituyen las indicaciones de tu equipo sanitario ni la pauta de insulina o medicación que tengas establecida. Si cuentas raciones de hidratos, comprueba tú las cantidades que uses realmente.

Preguntas frecuentes

¿La calabaza sube mucho el azúcar?

Su índice glucémico es relativamente alto, pero eso no cuenta toda la historia: la calabaza es sobre todo agua y aporta unos 7 gramos de hidratos por cada 100 g, de modo que su carga glucémica por ración es baja. Una ración de esta crema aporta 12 gramos, menos que una rebanada de pan.

¿Por qué mi crema de calabaza queda aguada?

Casi siempre porque la calabaza se ha hervido en vez de asarse, o porque se ha añadido demasiado caldo de una vez. Asar concentra; hervir diluye. Y el caldo siempre se añade poco a poco.

¿Puedo usar calabaza congelada?

Sí, aunque suelta más agua. Ásala directamente desde congelada a 210 grados durante cuarenta minutos, para que el agua se evapore. No la descongeles antes: quedaría una papilla difícil de asar.

¿Se puede hacer sin horno?

Sí, salteando la calabaza en la propia olla a fuego fuerte durante diez minutos antes de añadir el caldo. No es lo mismo que el asado, pero es mucho mejor que hervirla directamente.

¿Es necesario colarla?

No, es una cuestión de textura. Con una batidora potente queda perfectamente lisa sin colar. El colador fino solo aporta esa textura aterciopelada de restaurante, a cambio de perder algo de fibra.

Cómo se ha elaborado este contenido

Recetas relacionadas

« Ver todas las diabetes